Tendremos un solo autobús desde el primer día hasta el último (28 de mayo, según el programa), por lo que el equipaje permanecerá todo el tiempo en el vehículo. El conductor y nuestro guía acompañante, junto con un asistente, coordinarán todo para que funcione sin problemas, incluyendo la colaboración con los porteadores y conductores. Los clientes deberán dejar su equipaje frente a su habitación antes de ir a desayunar, de modo que los porteadores puedan recogerlo y llevarlo al vestíbulo. Una vez contado, el guía y el conductor se encargarán de cargar el equipaje en el autobús, por lo que los clientes no tendrán que preocuparse por ello. En cuanto a los cruces de frontera, los clientes permanecerán en el autobús, y será la policía quien suba a recoger los pasaportes, o bien el guía acompañante los recogerá y los llevará a la policía, dependiendo del protocolo del agente. Los clientes no tendrán que bajar uno por uno durante los controles.